Estudiantes que solicitan préstamos estudiantiles enfrentan decisiones difíciles

25 de enero de 2018

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A medida que más personas ingresan a instituciones universitarias y las pensiones de enseñanza siguen aumentando, los estudiantes están solicitando más préstamos y su nivel de endeudamiento va creciendo rápidamente. Puede ser que esto ya no sea una novedad, pero las cifras son alarmantes. En la actualidad, estudiantes que recién se gradúan y que tienen préstamos estudiantiles terminan sus estudios con una deuda promedio de US$34.000 en comparación con los US$20.000 de deuda de hace solo 10 años, según lo reportado por el Banco de la Reserva Federal de Nueva York. Efectivamente, la deuda por préstamos estudiantiles sobrepasó la deuda por tarjeta de crédito en 2010, convirtiéndose en la segunda mayor categoría de deuda del consumidor en Estados Unidos. A finales de 2016, la deuda estudiantil a nivel nacional alcanzó un total de US$1,3 billones.

La misma preocupación surge respecto a la tendencia decreciente en los ahorros para jubilación, especialmente entre jóvenes adultos. De acuerdo a un estudio realizado por el Wells Fargo, en 2016, por lo menos 40% de la "Generación del Milenio" ("los millennials") no está ahorrando absolutamente nada de dinero para su jubilación.

Aunque pagar el préstamo estudiantil significa disponer de menos dinero para guardar en el fondo de jubilación, estos dos temas muy pocas veces se tratan de manera conjunta, tal vez porque parecen ser algo específico para cada etapa de la vida, tal como el acné o las arrugas. Sin embargo, algunos investigadores han estudiado la relación que existe entre la deuda estudiantil y el escaso o inexistente ahorro en fondos para la jubilación. Por ejemplo, una encuesta del Instituto Americano de Contadores Públicos Certificados encontró que la mitad de los encuestados que tenían deudas por préstamos estudiantiles están postergando los aportes a sus fondos de jubilación. Un estudio del Centro para el Desarrollo Social de la Universidad de Washington encontró que entre hogares similares con miembros que tienen formación profesional o grado académico, aquellos que tenían alguna deuda estudiantil pendiente tienen casi US$42,000 menos en su fondo de jubilación que aquellos hogares sin estudios superiores.

Pagar el préstamo estudiantil o invertir en el fondo de jubilación

No hay penalidad para los prestatarios si realizan un pago anticipado del préstamo estudiantil, sea este privado o del gobierno federal, por eso, realizar pagos anticipados (prepagos) reduce la cantidad total de intereses a pagar.

Considerando que los jóvenes prestatarios generalmente tienen recursos limitados, ¿en qué situación es mejor hacer pagos anticipados de la deuda que invertir el dinero en su fondo de jubilación? Es importante que el prestatario tome en consideración varios factores antes de tomar su decisión.

¿Cuál es la tasa de retorno esperada en inversión? La tabla que sigue a continuación presenta la tasa de retorno anual para el índice S&P 500 y las tasas de interés para los préstamos estudiantiles directos del gobierno federal desde el año 2008 hasta el 2017. Las tasas de interés para los préstamos se fijan para todo el año y las nuevas tasas comienzan el 1 de julio. (Por ejemplo, la información sobre la tasa de interés para el año 2016 se aplica a préstamos otorgados entre el 1 de julio de 2016 y el 30 de junio de 2017). Desde el año 2008, la tasa de retorno anual del índice S&P 500 ha sobrepasado el 11 por ciento en casi todos los años, excepto en tres, mientras que las tasas de interés para los préstamos directos federales otorgados desde ese entonces nunca han sobrepasado el 8 por ciento.

Las tasas de interés que cobran las instituciones prestamistas privadas generalmente son más altas que las tasas federales, pero algunas pocas en los últimos años han sido más altas que la tasa de retorno del índice S&P 500. Así, en un floreciente mercado de valores, pagar la deuda estudiantil antes de comenzar a invertir en un fondo de jubilación haría que las personas estén financieramente peor a largo plazo que si pagaran el mínimo de la deuda estudiantil para invertir el resto en su jubilación.

Año
Tasa de retorno anual para S&P 500
Préstamo subsidiado directo para pre-grado
Préstamo no subsidiado directo pre-grado
Préstamo no subsidiado directo para graduados/profesionales
Préstamo directo PLUS para padres o estudiantes graduados/profesionales
2017
21.83
4.45
4.45
6.00
7.00
2016
11.96
3.76
3.76
5.31
6.31
2015
1.38
4.29
4.29
5.84
6.84
2014
13.69
4.66
4.66;
6.21
7.21
2013
32.39
3.86
3.86
5.41
6.41
2012
16.00
3.40
6.80
6.80
7.90
2011
2.11
4.50
6.80
6.80
7.90
2010
15.06
5.60
6.80
6.80
7.90
2009
26.46
6.00
6.80
6.80
7.90
2008
-37.00
6.80
6.80
6.80
7.90
Nota: Las cifras muestran las tasas de interés en porcentajes.
Fuente: Tasas de retorno del S&P 500 provienen de YCharts; la información de los préstamos proviene de la Oficina de Ayuda Federal para el Estudiante del Ministerio de Educación de los Estados Unidos

Ciertamente, el desempeño pasado no garantiza resultados futuros. Las tasas de interés para préstamos de tasa fija son conocidas, mientras que la tasa de retorno del S&P 500 en los últimos 10 años ha fluctuado considerablemente. Las personas con mayor aversión al riesgo pueden escoger disminuir primero la deuda de los préstamos estudiantiles debido a la incertidumbre de una inversión a largo plazo. Aquellos que obtuvieron préstamos estudiantiles con tasas de interés más altas reciben un menor beneficio del mercado que aquellos que tuvieron préstamos con menores tasas de interés. Cuanto menor sea la diferencia en retorno para una equivalente diferencia en riesgo, entonces las personas que tienen préstamos estudiantiles con altas tasas de interés pueden estar particularmente inclinadas a hacer prepagos de sus préstamos.

¿El empleador de un prestatario ofrece aportaciones al plan de jubilación? Los planes de jubilación con aportaciones definidas — como el 401(k) — promueven la inversión en jubilación. Dentro del 51 por ciento de trabajadores que tienen estos planes, 76 por ciento tiene ahorros y planes más austeros, y 69 por ciento de esos planes ofrecen que el empleador iguale su aporte según un informe de la Oficina de Estadísticas Laborales de los Estados Unidos. Que el empleador iguale el aporte significa un retorno garantizado sobre la cantidad invertida lo cual incrementa el retorno promedio.

Las empresas igualan los aportes de sus empleados de diversas formas pero pocas ayudan a pagar los préstamos estudiantiles. Si un empleador iguala los fondos de jubilación pero no los prepagos de los préstamos, priorizar la inversión en jubilación podría ser la mejor opción para así sacarle total ventaja a la paridad de la contribución.

Sin embargo, solo la mitad de los trabajadores menores de 30 años se registran en los planes 401(k) de sus empleadores, y 43 por ciento de aquellos que participan no invierten lo suficiente como para conseguir una paridad total, según la información recibida de la Oficina de Protección Financiera al Consumidor (CFPB por sus siglas en inglés).

¿Es la tasa interés de los préstamos fija o variable? Los préstamos con tasa de interés variable tienden a tener inicialmente tasas de interés más bajas en comparación con los préstamos con tasa de interés fija, pero los prestatarios corren el riesgo de que la tasa de interés aumente. Si el retorno de la inversión es menor que la tasa de interés del préstamo estudiantil, es preferible hacer el pago de la deuda estudiantil antes que hacer la inversión. Cuando se realizan prepagos, los prestatarios ven reducida su exposición al riesgo de cambio de tasa de interés y más bien, se benefician con una tasa menor. Sin embargo, es muy probable que el retorno de la inversión sea mayor que la tasa de interés de los préstamos estudiantiles, con lo cual, elegir entre una tasa fija o una variable no resulta tan sencillo. El prestatario que utiliza un dinero extra para invertir en vez de pagar su préstamo incurre en una mayor exposición al riesgo de aumento de la tasa de interés que podría sobrepasar los beneficios de una tasa de interés inicialmente menor.

¿Ha considerado el prestatario los beneficios tributarios en ambos casos? Tanto hacer prepagos del préstamo como invertir en el fondo de jubilación ofrecen beneficios tributarios. En algunas situaciones, el Internal Revenue Service (entidad colectora de impuestos de Estados Unidos) permite que el prestatario deduzca los intereses pagados sobre sus préstamos estudiantiles hasta una cierta cantidad, incluso si el prestatario no lo detalla en la declaración. Ya en el caso de la jubilación, los aportes al plan de jubilación individual tradicional (IRA) y al plan 401(k) disminuyen la renta imponible, y los fondos comienzan a ser tributables cuando se retiran.

¿Cuál es la proporción deuda/ingreso del prestatario? Las familias que están planeando comprar una casa pueden necesitar reducir su nivel deuda/ingreso para poder calificar para un préstamo hipotecario. En ese caso, la prioridad sería realizar el pago de la deuda y concentrarse en objetivos financieros inmediatos.

¿El prestatario tiene un cosignatario? En la mayoría de préstamos estudiantiles, firman como avales los padres o los abuelos. Los avales pueden presentar algunos riesgos, que podrían hacer que pagar el préstamo tenga prioridad sobre hacer una inversión. La Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB, por sus siglas en inglés) ha observado que los contratos de los préstamos estudiantiles generalmente contienen cláusulas de “auto-incumplimiento” que permiten que las entidades prestamistas coloquen el préstamo en incumplimiento si un aval muere o se declara en bancarrota. A pesar de que muchas entidades prestamistas dicen que no planean utilizar estas disposiciones, y el número de quejas por auto-incumplimiento ha venido disminuyendo, estas cláusulas continúan apareciendo en los contratos y la entidad prestamista tiene la opción de ejecutarla. Además, liberar a un aval de un préstamo existente es difícil. La CFPB reportó en 2015 que las instituciones prestamistas rechazaron 90 por ciento de las solicitudes por liberación de aval. Refinanciar el préstamo con otra entidad es una manera de liberar al aval, pero pagar totalmente el préstamo libera a ambos, tanto al aval como al prestatario.

¿El prestatario está enfrentando alguna incertidumbre financiera?? Si una persona está pasando por dificultades financieras como la pérdida de su trabajo, guardar dinero en una cuenta de jubilación puede no ser la mejor opción.

¿Y qué sucede con los asuntos personales? El prestatario también debe considerar los elementos emocionales y comportamentales de la deuda y de la inversión. ¿Qué sucede si otros gastos hacen que el prestatario no pueda invertir o pre-pagar su deuda? El primer paso sería reducir esos otros gastos. Para aquellas personas que tienden a concentrarse en el corto plazo, reducir el consumo para pagar la deuda estudiantil puede ser preferible que invertir en su plan de jubilación. Y para mucha gente, los préstamos estudiantiles tienen un costo sicológico, por lo tanto, para ellos disminuir la deuda tiene mayor peso que ahorrar dinero para el futuro.

Disparando la alarma

Para jóvenes adultos, tener una deuda estudiantil y ahorrar para la jubilación son dos decisiones financieras muy importantes y relacionadas entre sí. A medida que el costo de la educación superior aumenta y las deudas estudiantiles se disparan, esta generación está enfrentando problemas financieros que las generaciones anteriores no tuvieron. Los medios de comunicación, los planificadores financieros y otros especialistas han disparado la alarma sobre los préstamos estudiantiles ya hace algún tiempo, pero parece que no se le ha dado la adecuada atención a las implicaciones de la deuda estudiantil sobre los ahorros para la jubilación, lo cual se ha vuelto aún más importante ahora que algunos empleadores ofrecen planes de pensión de jubilación con beneficios definidos. Debido a que existen muchas variables en juego para tomar la decisión, los prestatarios deberían considerar que vale la pena consultar con los profesionales del área.


Makayla Palmer

Asistente de investigación del Centro de las Américas del Atlanta Fed

 


Stephen Kay

Director del Centro de las Américas del Atlanta Fed